Consejos

Diseño gráfico para impresión: lo que todo cliente debe saber

Imprenta Minimal··6 min de lectura

Enviaste tu diseño a la imprenta y el resultado no se parece a lo que veías en tu pantalla. Los colores cambiaron, el texto se ve borroso y el margen quedó cortado. Si te ha pasado, no estás solo. Entender las bases del diseño gráfico en Puerto Montt orientado a impresión te ahorrará tiempo, dinero y frustraciones innecesarias.

Diseño digital vs. diseño gráfico para imprenta: no son lo mismo

El diseño para pantallas (web, redes sociales, presentaciones) y el diseño para impresión funcionan con reglas completamente distintas. En pantalla, los colores se generan con luz usando el sistema RGB, la resolución estándar es de 72 dpi y los archivos pueden pesar relativamente poco. En impresión, los colores se crean mezclando tintas físicas en sistema CMYK, la resolución mínima aceptable es de 300 dpi y los archivos suelen ser considerablemente más pesados.

Cuando un diseño creado para pantalla se envía directo a imprimir sin adaptarlo, los problemas son inevitables. No es culpa de la imprenta ni de tu diseñador: son dos mundos técnicos diferentes que requieren preparación específica desde el inicio del proyecto.

CMYK vs RGB: por qué los colores se ven diferentes al imprimir

Este es probablemente el problema más común que enfrentan los clientes. Tu pantalla usa el modelo RGB (Rojo, Verde, Azul) que mezcla luz para crear colores. Una impresora usa CMYK (Cian, Magenta, Amarillo, Negro) que mezcla tintas sobre papel para reproducirlos.

El rango de colores que puede representar RGB es significativamente más amplio que el de CMYK. Esto significa que ciertos colores vibrantes que ves en pantalla, especialmente azules eléctricos, verdes neón y naranjas intensos, simplemente no se pueden reproducir de forma idéntica con tintas. El resultado impreso es una versión ligeramente más apagada del color original, con diferencias que pueden alcanzar un 15-20% en tonos saturados.

La solución es trabajar en modo CMYK desde el inicio del diseño en programas como Illustrator, InDesign o Photoshop. Si tu diseñador te entrega un archivo en RGB, pídele la conversión a CMYK antes de enviar a imprenta. Y si necesitas un color exacto e innegociable, especifica el código Pantone correspondiente. En nuestro servicio de diseño gráfico siempre entregamos los archivos listos para producción en el espacio de color correcto.

Resolución e imágenes: el mínimo de 300 dpi que no puedes ignorar

Las imágenes que se ven perfectas en Instagram a 72 dpi se imprimen pixeladas y borrosas en papel. Para impresión de calidad, toda imagen debe tener al menos 300 dpi a su tamaño final de impresión. Esto significa que una foto que vas a imprimir a 20 x 15 cm necesita tener al menos 2.362 x 1.772 píxeles de resolución.

Para gran formato como gigantografías y pendones, la exigencia es menor porque la distancia de lectura es mayor. En esos casos, 150 dpi a tamaño final suele ser suficiente, e incluso 72 dpi puede funcionar para gigantografías que se observan a más de 10 metros de distancia.

Un consejo práctico que puede ahorrarte problemas: nunca agrandes una imagen pequeña en Photoshop pensando que eso mejorará la resolución. Ampliar una imagen de 72 dpi no crea detalle nuevo, solo agranda los píxeles existentes y el resultado es peor. Si no tienes una imagen en alta resolución, es mejor buscar una alternativa o solicitar una sesión fotográfica profesional.

Tipografías y legibilidad: el arte de elegir bien para imprenta

La tipografía que se ve elegante en una pantalla de 27 pulgadas puede resultar ilegible en una tarjeta de presentación de 9 x 5 cm. Estas son las reglas básicas para tipografía en impresión:

  • Tamaño mínimo legible: Para textos de lectura como párrafos, no bajes de 8 puntos. Para títulos en folletos, 14-18 puntos es un buen rango. Para pendones y gigantografías, calcula 1 cm de altura de letra por cada 3 metros de distancia de lectura prevista.
  • Sans-serif para distancia: Fuentes como Helvetica, Arial o Montserrat se leen mejor a distancia que las tipografías con serifa. Reserva las fuentes serif como Times o Georgia para materiales de lectura cercana como catálogos, revistas o libros.
  • Contraste con el fondo: Texto oscuro sobre fondo claro tiene mejor legibilidad que texto claro sobre fondo oscuro. Si necesitas texto blanco sobre fondo de color, aumenta el grosor de la fuente usando medium o bold en lugar de light o regular.
  • Convierte a curvas: Siempre convierte las tipografías a curvas o contornos antes de enviar el archivo final a imprenta. Así evitas que la imprenta sustituya una fuente que no tiene instalada, lo que podría alterar completamente tu diseño.

Imágenes de stock vs. fotografía propia: cuándo usar cada una

Las imágenes de stock de bancos como Shutterstock, Adobe Stock o Unsplash son una opción válida y económica para muchos materiales impresos. Funcionan bien para fondos, imágenes conceptuales y complementos visuales genéricos. Sin embargo, tienen limitaciones claras: tus competidores pueden usar exactamente las mismas fotos, y a menudo se percibe que son genéricas y no representan a tu empresa real.

La fotografía propia, en cambio, es auténtica y exclusiva de tu marca. Es la mejor opción para mostrar tu equipo humano, tus instalaciones reales, tus productos y tus proyectos terminados. Una sesión fotográfica profesional de medio día puede generar material visual suficiente para un año completo de comunicaciones impresas y digitales.

Nuestra recomendación: usa fotografía propia para los elementos centrales y protagonistas de tu comunicación, y complementa con stock de calidad para elementos secundarios y de apoyo. Lo importante es que todas las imágenes cumplan con los requisitos técnicos de resolución para el formato de impresión.

El proceso de revisión y aprobación del arte final

Antes de enviar cualquier trabajo a producción, existe un proceso de revisión que protege tanto al cliente como a la imprenta. Así funciona nuestro flujo de trabajo:

  • Prueba digital en PDF: Te enviamos un PDF de alta resolución para que revises textos, colores, distribución y ortografía. Es tu oportunidad de detectar errores antes de que se impriman cientos o miles de copias.
  • Prueba de color impresa (opcional): Para tirajes grandes o trabajos donde la fidelidad del color es crítica, imprimimos una muestra física en el mismo papel y con la misma máquina que usaremos para la producción completa.
  • Visto bueno formal: Una vez que apruebas la prueba, firmamos un VB que autoriza la producción. Después de este punto, cualquier cambio implica reiniciar el proceso y costos adicionales.

Si necesitas apoyo profesional en la preparación de tus archivos, nuestro servicio de diseño gráfico se encarga de dejar todo listo y optimizado. También trabajamos en conjunto con tu diseñador externo para verificar y corregir archivos antes de entrar a impresión digital.

Conclusión

Preparar correctamente un diseño para impresión no es complicado, pero requiere conocer las reglas del juego: trabajar en CMYK, usar imágenes de al menos 300 dpi, elegir tipografías legibles al tamaño de impresión y respetar los márgenes de seguridad. Si aplicas estos principios, tus materiales impresos siempre se verán profesionales y representarán bien a tu marca. Y si prefieres dejarlo en manos expertas, contáctanos y nuestro equipo se encarga de todo el proceso desde el diseño hasta la entrega.

Impulsa la visibilidad de tu marca con soluciones publicitarias de alto impacto

Cuentanos sobre tu proyecto y te entregaremos una cotizacion personalizada sin compromiso.